miércoles, 31 de enero de 2018

GOBERNANZA O GOBVENGANZA






GOBERNANZA O GOBVENGANZA CATALANA

Un político puede ser más o menos coherente, gozar de más o menos fortaleza ideológica, pero lo que verdaderamente sostiene a un político es la fortaleza política de su partido, en la medida que ese partido expresa y recoge los intereses objetivos y subjetivos de los que se hace bandera.

Puigmenond – juntos por cataluña – se embarcó en esta apuesta personal que, al parecer, pretendía poner en valor su decisión de haber convocado elecciones, tras el ultimátum del 155 cuando un mensaje en las redes sociales le acusó de ser un judas con ambiciones. La apuesta mantenida desde entonces hasta estas semanas se ha revelado carente de contenido, porque para aceptar, ahora, un candidato a la presidencia a la medida del 155, se podía haber ahorrado todo este tiempo.

A fuer de sincero creo que la independencia de Cataluña solo sería posible si se descubriera un océano de petróleo bajo su suelo, o una veta de un kilómetro de oro que profundizara hasta el centro del planeta, pudiendo esto suponer gozar de la protección de EEUU como avalista de la independencia, pero esto es quimérico.

Esperar que una parte del territorio del Estado español se pueda convertir en república independiente dentro de la Unión Europea, sin que esa opción supusiera, mínimamente, la conversión de todo el Estado español en una Unión de Repúblicas Ibéricas, parece imposible (pues ni los independentistas de derechas ni los de izquierdas miran más lejos, en tanto que eso supondría acabar con el modelo de la transición del 78) ya que Europa supone una cierta entidad de producción globalizada que no puede ir a más por las trabas políticas que el capital financiero estadounidense, lastra la coordinación del territorio para que Europa sea el dique de contención contra la inevitable socialización cautelosa que un territorio tan heterogéneo como Europa – no la Unión Europea –,ha de intentar para poder – diría – ir puliendo las contradicciones, de todo tipo que Europa ha acumulado a lo largo de su historia. Que este terreno de producción centralizado sea operativo sin que esa socialización cautelosa dirigida por el capitalismo se note es casi mágico.

Esas contradicciones se pulen – la UE intenta pulirlas – con el ejercicio de una democracia de baja intensidad que expresa, en mi discutible opinión, la propuesta de Estados Unidos de Europa, que el líder de la socialdemocracia alemana, dejó caer, como sin querer. El ejercicio de una democracia, cada vez más profunda, que garantizara que esa democratización no supusiera la desaparición de las identidades culturales que identifican a los pueblos, es irrealizable sin el empoderamiento de las sociedades que componen el mosaico europeo, y dado que el cauteloso proceso que está llevando el capitalismo podría terminar por convertirse en el centro de desarrollo de un nuevo modo de producción que englobara eurasia, iniciando un proceso que fuera la alternativa al caduco modo de producción mercantil, EEUU lo ve con suma preocupación.

La burguesía estadounidense se ha formado históricamente en un territorio, prácticamente vacío – es cierto que se dieron maña para matar a los nativos, quitándoles sus recursos –, sin las contradicciones que la burguesía de Europa tuvo que enfrentar. Los enfrentamientos entre burgueses y aristócratas terratenientes produjeron contrapesos, de los que la burguesía de Estados Unidos se liberó y eso la ha impulsado a evitar el compromiso y a tratar de imponer sus intereses por la fuerza – américa primero; make américa great again – que equivale a que los finales del modo de producción mercantil sean muy inciertos porque la perdida de liderazgo de EEUU pueden suponer enfrentamientos catastróficos.

¿Será posible que vuelva la normalidad a Cataluña? Parece difícil porque los problemas de Cataluña forman parte de los que tiene España, y que tiene Europa, pero que por circunstancias, Cataluña ha destapado, mientras en España, los políticos, carentes de perspectivas y el pueblo trabajador sin líderes que sean capaces de llevar los problemas que la marcha indetenible del mundo produce, una especie de run run que genera, constantemente microscópicas alteraciones que al cabo de un tiempo se convierten en grandes cambios que terminan afectando a estructuras económicas, sociales y políticas, y que solo un partido revolucionario podría interpretar al tener una perspectiva que integrara esa marcha indetenible del mundo.


jmrmesas

treinta y uno de enero de dos mil dieciocho















domingo, 28 de enero de 2018

CLASE CONTRA CLASE


CLASE CONTRA CLASE

Hay una disimulada intensión de las fuerzas vivas que impulsa el ibex35 de sustituir al corrupto Partido Popular, lastrado por el abrasivo desgaste de los robos a las arcas pública, por la práctica fraudulenta de entender los asuntos que tocan de lleno al conjunto de la lastimada población del Estado, por una edición más aliñada y juvenil, poniendo las caras de Arrimadas y Rivera como mascarón de proa de una edición B del Partido Popular, en la nave de un nuevo partido, Ciudadanos, que no resolverá ninguno de los problemas, pero distraerá la política, mientras los dueños del mundo preparan el próximo golpe.

Metido en el agujero de mi ordenador, tratar de mirar al conjunto del panorama internacional es muy difícil, y sujeto a algún que otro desenfoque, pero es lo que hay, porque ser comparsa de los que creen que tienen mucho que decir, pero no dicen nada que aclare el entendimiento de lo que ocurre es una pérdida de tiempo, de los que empezamos a contar el tiempo en segundos, porque las meses y años quedaron muy atrás y por delante, el panorama es, o parece ser, breve. Se tratará de encender alguna bombilla que pueda arrojar alguna luz.

Naturalmente enfrentar criterios que no entiendan más que gente muy documentada es un error propio de izquierdista incorregible, que trataré de evitar para que los escasos lectores, amigos, que me leen no me tilden de radicalismo ajeno a la realidad cotidiana. Sin embargo insistiré en el apunte anterior porque creo que si es posible arrojar luz para establecer diferencias.

LA TRAMPA DE LA ECONOMÍA

El intercambio de trabajo vivo por trabajo objetivado, es decir, el poner el trabajo social bajo la forma de antítesis entre el capital y el trabajo, es el último desarrollo de la relación de valor y de la producción fundada en el valor. El supuesto de esta producción es y sigue siendo, la magnitud del tiempo de trabajo (decía alguien que dedicó toda su vida a entender por que la riqueza es tan esquiva para la mayoría), el cuanto de trabajo empleado como factor decisivo de la producción de la riqueza. En la medida, sin embargo, en que la gran industria se desarrolla, la producción de la riqueza efectiva se vuelve menos dependiente del tiempo de trabajo, y del cuanto de trabajo empleado, que del poder de los agentes puestos en movimiento durante el tiempo de trabajo, poder que a su vez – su poderosa eficacia – no guarda relación alguna con el tiempo de trabajo inmediato que cuesta su producción, sino que depende más bien del estado GENERAL DE LA CIENCIA Y DEL PROGRESO DE LA TECNOLOGÍA, o de la aplicación de esta ciencia a la producción.

Esto puede parecer un ejercicio de izquierdismo puro, destinado a concienciar, pero sin relación con la pobreza energética y la desvalorización del trabajo, mientras documentados economistas hablan de la sostenibilidad del sistema – mediáticos economistas, vinculados al PSOE, por ejemplo, que no aclaran nada y cuyas recetas no resuelven nada, como tampoco otros – sin embargo, la relación que trataré de establecer espero que sea clara, pretendiendo ser elucidante.

Crear medios de producción para desvalorizar el trabajo vivo, que hace que trabajar signifique, hoy, seguir siendo pobre, creo que siempre ha sido así, pero hoy resulta escandaloso, y se comenta casi con asombro. Veamos. ¿Cuál será el coste de la fabricación de un medio de producción que incorpora lo más puntero de la ciencia y de la tecnología al funcionamiento de ese medio de producción, como por ejemplo un submarino nuclear estadounidense, convertido en arma de destrucción masiva, y que es un dogal al cuello de los trabajadores del mundo? ¿Se atrevería un partido de clase a desguazar los costes sociales y políticos de la inversión de un medio de producción de esa naturaleza, para desmontar el discurso triunfalista de los políticos que nos dicen que hemos salido de la crisis de la economía? ¿Qué supondría esa inversión en relación a la difusión de la cultura o a la pobreza energética? Que un economista, o un partido, o los sindicatos de clase se embarcaran en semejante tarea implicaría que politólogos y sesudos analistas que viven en un, y de un, respetado auditorio, estuviesen en la diana mediática de los medios afines que emponzoñan el entendimiento facilitando la confusión. Claro está que profundizar en este tema requeriría datos e información, inalcanzable para un modesto apuntador, pero haciendo un supuesto ejercicio de proyección, me pregunto, ¿qué relación podría haber en los beneficios que arrojarían la elaboración de ese medio de producción convertido en fábrica de muerte – el submarino nuclear – y los paseantes de foros internacionales, DAVOS, por ejemplo? El entramado de relaciones que estrujan al limón llamado Mundo, planeta Tierra, para que todos los canales terminen en los bolsillos de la élite capitalista, ¿es ajena a la interesada presentación de una determinada faceta de la producción globalizada, que los economistas, al servicio del poder, nos presentan?

¿Por qué el submarino ha de ser estadounidense, y no ruso o chino? El submarino ha de ser estadounidense, porque entendiendo que estamos al final de un ciclo histórico (cuya duración, y sin una información a propósito, es difícil pronosticar) encierra las contradicciones de clase, ya que toda la burguesía mundial acepta, de mejor o peor grado, los parámetros del sistema que lidera Estados Unidos, y además, ni China ni Rusia tienen tradición de pueblos invasores, mucho menos, los koreanos(del norte, por supuesto).

Claro que es más cómodo entrar al trapo de defender la unidad indivisible de la Patria que aclarar estos extremos, tediosos y difícilmente demostrables.

CUAN TRÁGICO SERÍA LA INDEPENDENCIA DE UN TERRITORIO

El BREXIT está suponiendo un duro golpe para los trabajadores británicos, pero el gobierno del Estado del Reino Unido no ha supuesto una conmoción irreparable, y el gobierno de la señora May puede bandear la situación, con la comprensión de la Unión Europea, que no quiere líos.

Si una parte del territorio del Estado de España se desgajara, por ejemplo, Cataluña – algo muy apartado de la realidad –, el resto del Estado español estaría imposibilitado de permanecer tal cual, porque todo el armazón histórico, con las contradicciones introducidas en los intersticios del edificio del Estado, a modo de argamasa para dar coherencia a la construcción política, se derrumbaría con estrépito y eso sería malo para Cataluña, para España y para la Unión Europea, por eso hay una disimulada operación para empoderar a Ciutadans, reforzar la monarquía con la cara lavá y recién peiná, mientras la izquierda, no puede decir nada porque sus conspicuos dirigentes creen que el sistema tiene futuro, y no pueden ir delante sino detrás y a remolque.

Ir delante significa entender qué es la última relación de valor y de la producción fundada en el valor. Que significa el dinero y el trabajo vivo y que significa el dinero virtual y la minería del bitcoin. Por qué trabajar empobrece, y así sucesivamente. Significaría un programa propio y pormenorizadas explicaciones, que arrancando del Estado Español, supusieran, cuando menos, la propuesta de Martín Schulz, de los Estados Unidos de Europa. Por qué Europa debe tomar la iniciativa en Oriente Medio, que Estados Unidos, el imperio del bien, quiere utilizar para anular a Europa, pero, naturalmente, algún politólogo prestigioso, puede desmontar este argumento como extremismo de izquierdas. Qué se le va ha hacer. Ajo y agua.

Entender que la producción globalizada con un reducidísimo conjunto de monedas haciendo las veces de lubricante comercial imposibilita la manipulación financiera, sujeta a los acuerdos Basilea, haciendo muy difícil, que esas monedas puedan fluctuar desmedidamente, haciendo que esa relación de valor sea, cada vez más estable – de ahí que la producción fundada en el valor, sea la última relación – y hay que recurrir a ese dinero virtual para dar sentido a la especulación, siendo esta acción determinante, para tejer conjuntos productivos macros, que no pueden tomar la forma de supra-Estados, porque entonces la ciudadanía tomaría consciencia rápidamente y manipular a gente preparada sería imposible.

En fin, amigos, que me hacéis la distinción de leerme, espero haber satisfecho vuestra crítica sagaz, tomándoos interés por velar por mi salud mental.


jmrmesas

veintiocho de enero de dos mil dieciocho

















jueves, 25 de enero de 2018

TÉRMINOS




 TÉRMINOS

Si Puigdemond se presentara en la Generalidad a tomar posesión sería la confirmación indudable del monumental fracaso, no solo del gobierno del PP sino de todo el entramado articulado en torno al Estado del 78 incluidos todos los partidos, incluido el nuevo partido del transversal Podemos. Ese fracaso encerraría un simbolismo que definiría todo el viejo entramado que viene articulando al mundo desde el derrumbamiento de la sociedad articulada en torno a la confrontación Este-Oeste y que sirvió para desenmascarar el sometimiento, el domesticamiento de la revolución a un puñado de nuevos ricos convertidos en nuevos amos del mundo, agarrados mano a mano con los viejos dueños.

El intercambio de trabajo vivo por trabajo objetivado, es decir, el poner el trabajo social bajo la forma de antítesis entre el capital y el trabajo, es el último desarrollo de la relación de valor y de la producción fundada en el valor. El supuesto de esta producción es y sigue siendo, la magnitud del tiempo de trabajo, el cuanto de trabajo empleado como factor decisivo de la producción de la riqueza. En la medida, sin embargo, en que la gran industria se desarrolla, la producción de la riqueza efectiva se vuelve menos dependiente del tiempo de trabajo, y del cuanto de trabajo empleado, que del poder de los agentes puestos en movimiento durante el tiempo de trabajo, poder que a su vez – su poderosa eficacia – no guarda relación alguna con el tiempo de trabajo inmediato que cuesta su producción, sino que depende más bien del estado general de la ciencia y del progreso de la tecnología, o de la aplicación de esta ciencia a la producción.

Este párrafo escrito hace más de 160 años me sirve de brújula para entender ese fracaso del viejo orden y cómo y por dónde poder vislumbrar las vías, los nuevos caminos por donde se abrirán las nuevas luces. El párrafo tiene una definición lapidaria “es el ultimo desarrollo de la relación de valor y de la producción fundada en el valor”. No creo que haga falta decir que el autor es Marx hablando sobre la importancia de la fabricación de medios de producción para desvalorizar la fuerza de trabajo – hace más de 160 años – y hoy la fabricación de esos medios de producción no son cualquieras, esos medios de producción para desvalorizar a la residual fuerza de trabajo son la fabricación de medios de destrucción. La fabricación de armas de destrucción masivas para que una élite domine al 99 por ciento. Preguntado un economista sobre el repunte de la economía, creo que fue el señor Niño Becerra (ayer 24/01/2018 entrevistado por el periodista señor Ruiz), dijo que ese repunte no se debía a que los trabajadores estuviesen más y mejor preparado, ni se hubiese adquirido mejor tecnología. Sencillamente a que trabajaba menos gentes y las condiciones eran peores, es decir, interpreto yo, factores de conjunto, que en términos generales que significaban elementos ajenos al esfuerzo inmediato, que tendrían su explicación en las condiciones generales de una producción globalizada, determinada por la importancia de la ciencia y de la tecnología en la producción como un todo global.

Todo el discurso de la izquierda oficial, plegada al interés político del independentismo significa la ausencia de discurso de clase, la ausencia de discurso socialista, es decir, no del psoe, no socialdemócrata, ausencia de discurso que tiene en cuenta los intereses generales de la población trabajadora, y cuando esta ausencia desaparece, porque no es compatible con la parafernalia patriotera de banderas que nada cambian las necesidades vitales, la izquierda desaparece arrastrada por el clamor de la pugna entre la pequeña burguesía independentista y la gran burguesía nacionalista, ambas deudoras de la burguesía dominante del capital financiero internacional.

El sistema global, el capitalismo está agonizando porque el trabajo vivo como fuente de valor de la creación de riqueza es residual, y lo es porque cada vez la producción es más automatizada, la robotización y la inteligencia artificial cobran mayores cotas de dominio en la organización de la vida corriente, en esos procesos que garantizan el funcionamiento cotidiano de la vida social organizada.

Pero si en algún dato se demuestra la irrelevancia de los discursos económicos usados por el poder para llevar al animo de la sociedad la importancia del empleo, como excusa para empobrecerla es la desaforada carrera por glorificar la confrontación trabajo vivo y trabajo objetivado, al entronizar a la mercancía por excelencia, el dinero, ya claramente desligado de la simbolización de representar al tiempo de trabajo social. El dinero ha sido sustituido por el dinero digital, que es la expresión cabal de una producción sin utilidad social, útil solo para el reducido ámbito de quienes capitanean al uno por ciento, por eso esta realidad es la mejor demostración de la visión de Marx que condensa el párrafo inicial.

Si la izquierda es incapaz de presentar su propio programa está destinada a desaparecer porque no es capaz de aportar soluciones que hagan la vida más grata ni más fácil para la sociedad, para el 99 por ciento, y pretender defender unas esencias que dejaron de ser esenciales, es una vacuidad. Poner los medios de producción al servicio de la sociedad es lo que daría sentido a quienes pretendan tener algo que decir.
jmrmesas

veinticinco de enero de dos mil dieciocho














domingo, 10 de diciembre de 2017

COMPLICIDAD FORZADA








IZQUIERDA
LA COMPLICIDAD FORZADA

Absorbida por el vértigo de la campaña del 21D, la izquierda se deja arrastrar por el triunfo de la ideología patriotera de las elecciones catalanas y la ideología pequeñoburguesa centra la política sin disimulo mientras la gente normal y corriente las pasa muy mal, porque los problemas que la atenazan no tienen solución sin centrar el objetivo en el funcionamiento del sistema. Solo es necesario mirar hacia afuera, contemplar el panorama internacional para darse cuenta del tiempo gastado en un problema, la independencia nacionalista, que es pura ficción, pero como toda ficción hay que presentarla como algo que parezca real.

La estructura económica del mundo ha ganado predominio internacional y no es la nación, el Estado nacional, el marco en el que se decide el dominio de la escena política sino que este dominio requiere de un ámbito mas amplio. Ese marco más amplio, que ya no es el Estado nacional, sino el mercado, que el capital financiero ha estructurado a base de instituciones comerciales, financieras, productivas, sociales de amplio espectro para que asuma una suerte de estado encubierto que combina investigación, cultura, tendencias, pero que carece, intencionadamente, de un marco legal, político, que ataría las manos de la burguesía, quedando los aspectos políticos disponibles para los gobiernos nacionales, se convierte en un callejón sin salida para la izquierda, que se ve obligada a la colaboración institucional porque han perdido la perspectiva de servir, ser útiles a la clase trabajadora, al pueblo trabajador porque cada decisión tomada, cada ley, duramente conseguida choca contra las estructuras del sistema — las superestructuras jurídicas y políticas (relaciones de propiedad) — que la izquierda no se atreve a mencionar, convirtiéndose, a su pesar, en cómplices del sistema porque la falta de reflexión teórica les ciega la perspectiva de ruptura, y la consecuencia a la que se pliegan, el marco electoral, les depara un imparable retroceso, porque las únicas alternativas, las únicas propuestas son las trilladas entre la pequeña burguesía y las del capital financiero: nacionalismo pequeño burgués de los puigdemont de las naciones internas o las provocaciones trumpianas mientras se perfila la próxima debacle económica, que les cogerá desprevenidos porque no pueden mirarlas de frente y comprender que no son reformables sino que han de ser rotas y cambiadas: la economía al servicio de la sociedad y no la sociedad al servicio del mercado. Esta apreciación mía es posible que sea discutible pero puede ser comprobable, a poco que se medite.

Los problemas de la gente real que no puede acogerse a la ley de segunda oportunidad ,como un ejemplo de lo dicho, es sencillamente porque hay que tener cogido al pueblo trabajador por el pescuezo para que no pueda respirar; cualquier problema de tipo legal tropieza y tropezará con la imposición de los banqueros que quieren, a toda costa, mantener esas deudas, causadas por sus expolios consentidos, porque el Estado es su Estado, el gobierno, su gobierno y sus deudas, nuestras deudas. Si los miles de familias pudiesen acogerse a la ley, el problema lo tendría el sistema, porque esa ley podría ser una solución en una situación de normalidad y bonanza, pero cuando el sistema está a punto de reventar es una contradicción en los términos.

Pero no quedan ahí los problemas. Los hogares que no tienen calefacción, y en no pocos casos, ni siquiera alumbrado eléctrico, son idénticos, de la misma naturaleza de las familias sin posibilidad de acogerse a los remedios legales para capear el temporal de una economía diseñada para satisfacer el enriquecimiento de una minoría, a cualquier precio, que tiene en la especulación, en la economía ficticia la motivación para pasar de lo real a lo virtual y por tanto, destinada a colapsar. Eso que se está dando en llamar pobreza energética, cuya causa es el expolio del trabajador, obligado a retornar a una esclavitud laboral porque con salarios miserables es imposible siquiera, supervivir mal que bien, es la consecuencia del sometimiento de los lideres sociales, a esos preceptos intocables de una economía esquilmadora, que ni siquiera los sindicatos obreros son capaces de enfrentar y liderar, porque para enfrentar a los banqueros expropiadores y dirigir a los obreros hay que tener claro que sin acabar con el robo del tiempo de trabajo, hoy, cuando el latrocinio es demostrado estadísticamente, es abiertamente una traición a los trabajadores, a las familias sin recursos, a los hogares fríos y sin luz. Los partidos de izquierda, los sindicatos obreros están obligados, por los hechos, a comportarse como cómplices del sistema, porque mientras el sistema requiere cambios profundos, que no hará de buena ley, sino forzado por la sociedad, el pie de lucha abierta por el poder.

El sistema está en trance de colapsar porque el poder de Estados Unidos está profundamente resentido. El siglo xx fue marcado por dos acontecimientos, la revolución proletaria de 1917, que tras la segunda guerra mundial, el capital financiero pudo ahogar económicamente porque EEUU estructuró el mercado mundial — que encubre una suerte de estado — y sobre todo, en esa tarea obtuvo el sometimiento y la complicidad de la burguesía europea. Europa fue indispensable para el dominio de Estados Unidos, en todo el mundo, pero hoy, amplios sectores de la burguesía europea empiezan a discrepar de los modos del socio estadounidense porque vuelven la mirada a oriente, a Asia, y el socio estratégico ya no lo es de la misma forma Estados Unidos, es China sobre todo, y Rusía quienes se convierten, cada vez más en socios estratégicos a los que hay que observar con detenimiento, por eso, Estados Unidos, que no puede enfrentarse abiertamente requiere la forzar la situación en la peninsula de Corea, mientras socava Oriente Medio, donde China y Rusia tratan de estabilizar la región.

La izquierda tendría que valorar esta situación porque la perspicacia del socialdemócrata Martin Schulz empieza a valorar proponer a los socios europeos unos Estados Unidos de Europa capaces de dar valor a unas estructuras europeas, hoy inútiles para enfrentar los problemas que se barruntan.

jmrmesas

diez de diciembre de dos mil diecisiete


















miércoles, 1 de noviembre de 2017

¿ES POSIBLE UNA SOLUCIÓN PARA CATALUÑA SIN SOLUCIONAR ESPAÑA?









¿ES POSIBLE UNA SOLUCIÓN DE CATALUÑA SIN SOLUCIONAR ESPAÑA?

La pregunta que me hago no es un simple recurso para dar una respuesta preconcebida, sino que me viene a la cabeza la complejidad del momento por el que atraviesa nuestro mundo, en los que los modos de vida entran en crisis porque los esquemas de funcionamiento se quedan sin margenes en los que tomar el necesario aliento político e intelectual para encontrar una solución, que no sea solo un parche para salir del paso: el 155 puede ser un parche.

Todas las constituciones tendrán alguna suerte de mecanismo legal equivalente al articulo 155, copiado, según los expertos, de la constitución alemana, pero se dan algunas peculiaridades que me hacen suponer intenciones aviesas en la aplicación del mismo, en el caso de España. Según expertos que en estos días desvelan interioridades del proceso constitucional del 78, el 155 no fue definido en todos sus términos porque los franquistas que se sentaron a negociarlo, con Fraga de padre constitucional, querían una redacción incompatible con el momento político que se vivía entonces, y el susodicho, quedo intencionadamente a falta de precisión. El momento político actual es otro, y lo que no se consiguió antes, pueden pretender conseguirse ahora, más barato.

La medida tomada por Rajoy, elecciones el 21D, podía haberse cedido la formulación al excursionista Puigdemont, pero al reservarse el PP la decisión, queriendo dar una muestra de afirmación, no se ha conseguido otra cosa que enfollonar el problema, que al saltar a la UE, está demostrando como el sistema (el conjunto del capitalismo mundial) tiene carencias porque las estructuras están siendo forzadas por acontecimientos mantenidos en silencio –nacionalismos periféricos– porque las políticas al uso son favorables a los grandes grupos financieros que son los que tienen el control de los Estados, de hecho, aunque los visos den la apariencia de democracia.

Antes de extenderse el procés fuera del Estado, fue entrevistado un portavoz de los mossos, que preguntado sobre la colaboración policial acerca del yihadismo, dejó entrever, en su contestación, un estado de desazón, que personalmente interpreté como de falta de calibración del problema desde las instancias del Estado. Naturalmente, mi impresión puedes ser muy subjetiva y no corresponder con la realidad, pero, ¿no se está comiendo el problema local –independentismo– el problema determinante –la confrontación capitalismo occidental contra el capitalismo oriental (USA vs N.Korea) y solapadamente la apetencia hacia los mercados rusos y chinos–? Creo que sí y lo creo porque la estructura económica del capitalismo, evidentemente, internacional, ha variado profundamente y los Estados nacionales han quedado empequeñecidos por los hechos, económicos, culturales, sociales y políticos, mientras que estas realidades están puestas en sordina, y al no tener expresión dan lugar a la exacerbación de los sentimientos más primarios, que el sistemas aprovecha para impulsar el terrorismo, potenciado, subrepticiamente desde el complejo militar industrial, pero también, a los nacionalismos periféricos jaleados por la pequeña burguesía, cuyo objetivo no es otro que querer manejar más presupuesto a la hora de repartir prebendas; tal es el contenido de los nacionalismos de las regiones periféricas más ricas.

Comprendo que hacerse una idea de lo que ocurre no puede resultar fácil, cuando la izquierda perdió su percepción internacionalista y en Europa (también en otros lugares, pero especialmente en Europa) no quiere salirse del guión, y cada una se agarra al Estado burgués donde habita, no vaya a ser que te acusen de ser lo que no eres, pero la burguesía si cultiva –interpreta– los hechos y los datos en thinktanks como la RAND y otros, que tiene en su plantilla notables científicos, aunque no todos trabajen en proyectos clasificados (estrictamente militares) para las fuerzas armadas USA, dada la vinculación de este thinktank –RAND– con los militares. Entre los científicos que en algún momento trabajó en la RAND, en proyectos no clasificados está el autor del Quark y el jaguar, un muy interesante libro de un muy prestigiado científico y premio nobel, descubridor de los quarks, partículas que componen los protones y neutrones, en el interior del núcleo atómico, el señor Murray Gell-Mann. El libro muy interesante en el que he aprendido que la profunda ignorancia que trato de apartar de mi, requeriría tener tres veces más vida de la que ya he gastado, leo una referencia al filosofo de las ciencias Karl Popper. Este pensador, muy ensalzado por la burguesía, aparta al marxismo de las ciencias porque en sus consideraciones la tesis de Marx sobre la estructura económica, no es refutada por los actuales marxistas, en sus palabras, falsada.

Que alguien de tal calibre –Popper–, apartara al marxismo de las ciencias, me parece, cuando menos, un tanto apresurado, aunque increíblemente jaleado por la derecha –y un tanto forzado por el autor–, teniendo en cuenta que una ciencia tan poco subjetiva como la gravitación se presta poco a interpretaciones ligeras. La falsación –superación– de la gravitación newtoniana, tuvo lugar en 1915 por otro gigante de la ciencia, Einstein, con su teoría de la relatividad general. Entre ambos mediaron casi 230 años y una legión de científicos de todo tipo de disciplinas, sin embargo, tal superación no invalida la física galileo-newtoniana; cada una tiene un escenario determinado por el rango de velocidades comprometido, la primera, es útil para los problemas con los que se lidia en la vida cotidiana, mientras que la relatividad general abarca los universos micro y macro, necesarios para encontrar las respuestas fundamentales a cerca de la cosmología y la cosmogonía.

¿Es posible apartar el materialismo histórico de la ciencia, cuando algo tan sutil como las relaciones de producción –estructura económica– se presta a interpretaciones interesadas? ¿Cuantos economistas se molestan en exponer las sutilezas de las relaciones de producción cuando son preguntados? Ninguno. Rápidamente hablan de la demanda agregada, u otro concepto, sin un detalle, que la mayoría de los que atienden, atendemos, nos podamos hacer una idea de qué se está hablando. Así es difícil, refutar, superar, falsar, el materialismo histórico, cuando desde la izquierda se evita entender, y un partido, como el PSOE, escriba el lema de su último congreso, Somos La Izquierda. Ninguna otra explicación para dar cuenta de como compadece ese congreso los sucesos económicos, políticos, históricos a los que se enfrenta el pueblo trabajador, a diario.

Los marxistas titulados evitan entrar en las honduras de las relaciones de producción porque estas no son apolíticas, no son equidistantes. Son terriblemente clasistas, de la burguesía, de los que tienen el PODER, de hecho y de derecho. Hay un interesante articulo de un marxista que ilustra este concepto, pero antes de entrar en el tema de las sutilezas de las relaciones de producción, me permitiré expresar mi propia captación de los hechos. Estos están anclados en una lenta evolución social que han ido modificando los comportamientos de grupos e individuos en la medida que la industrialización, la guerra, y el trabajo asalariado esclavizante destruían la familia reduciéndola a la pareja, todo lo más, al núcleo de los hijos más pequeños. Los más viejos del lugar notamos esos cambios, que en nuestra juventud eran motivo de escándalo pero que hoy aparecen como de lo más natural. El vivir en pareja, el empobrecimiento de la familia, donde ambos han de trabajar, porque el salario del cabeza de familia no llega, el divorcio, pérdida de poder de la religión, relaciones prematrimoniales, homosexualidad, drogas, la movilidad geográfica (no me estoy refiriendo a los refugiados, que entraría en otras consideraciones, ni criticando o afeando esas relaciones, solo exponiéndolos), cultura desarraigada basada en mitos y héroes de tebeos que carcomen las tradiciones basadas en la solidaridad y en la empatía, todo ello son resultado de unas relaciones de producción que están modificando la sociedad, pero a diferencia de las relaciones de producción que se verifican en el ámbito de la producción de mercancías, que sí están encaminadas a un fin concreto y determinado, y a tener una utilidad –beneficio– dirigido a lugares determinados, aquellas relaciones generales están desorganizadas, interesadamente desorganizadas porque sin esa desorganización interesada, los increíbles beneficios no serían posible, y legislar para que la expropiación tenga una apariencia respetable, no sería posible.
El ejemplo al que me refiero es el de Randall Wray, su articulo sobre la teoría monetaria moderna, MMT, plantea que el Estado asuma competencias que rompen con la filosofía del sistema, algo que no es posible sin una penosa lucha política, que en ningún caso se menciona; ni el entrevistado, ni el entrevistador exponen esa necesaria condición para poder dar cima a cualquier proyecto que pretenda mejorar la vida de la sociedad, la vida del pueblo trabajador, es decir, una asepsia imposible en la lucha de clases (más dura será la caída, citando a un tuit reciente de la fiscalía del Estado en relación al desaparecido Puigdemont, que debería ser ejemplo de asepsia, cuanto más una condición que plantea necesariamente referirse a la utilidad que se le han de dar a los medios de producción).

El señor Wray (no sé si el se considera marxista o de otra escuela, en cualquier caso es un profesional que toma, como tal profesional, distancia con el feo asunto de la contaminación política), toca temas interesantes como la creación de dinero. –Hasta ahora, siguiendo a Marx tengo entendido que el dinero representa y simboliza el equivalente de la riqueza producida que esta en relación a un patrón de valor y a la velocidad con que rueda ese valor–. De acuerdo con él (Wray), un Estado soberano puede emitir moneda en la medida que considere oportuna y la relación de fuerzas, en el mercado, lo consientan. Esto último, me parece a mí. Dado el clima en el que están teniendo lugar los acontecimientos reales. La deuda estadounidense, ¿no revela, pese a la soberanía asumida, y consentida por los socios un mentís a esta tesis? La demanda de un jefe del Pentágono –Mattis– y del jefe de la diplomacia –Tillerson– pidiéndole al Senado que las operaciones militares fuera del territorio USA sean de duración a conveniencia, ¿no revelaría que tal soberanía está seriamente cuestionada por los hechos? Que esta petición esté basada en el atentado que ha tenido lugar en Mogadiscio militares de USA ¿No revela una manera de presión internacional, para hacer prevalecer los intereses de la burguesía dominante del complejo militar industrial? Por cierto, salvo RT, en los medios nacionales y europeos más prominentes, no he visto esa noticia, aunque si he visto que fascistas ucranianos se ofrecen para luchar en Cataluña por la unidad de España. Todo esto revela lo apresurado del diagnostico del filosofo de la ciencia, Popper, de querer comparar las ciencias físicas con las ciencias sociales, apartando el marxismo de la ciencia. De otro lado, que Estados Unidos pueda intervenir en donde estime conveniente, ¿qué es lo que le da derecho? Desde luego, la ONU no es. ¿Qué entonces? Que la fuerza le acompaña, nada más y nada menos, pero desde luego, no es ni la equidad ni la justicia, y ni siquiera la ley.

El señor Wray toca otros temas, no menos interesantes, como el fracaso de la unión monetaria europea, y me pregunto, ¿por qué es un fracaso? Si los Estados que acordaron este hecho son soberanos ¿qué cuestionaría la validez del euro? La única respuesta plausible sería que los Estados que lo decidieron no son soberanos (o todavía peor que, son excesivamente soberanos e irresponsables), pero entonces, ¿en favor de quien se cede soberanía? ¿Del FMI? ¿Del Banco Mundial?, ¿tal vez que el BCE se comporta como un fondo buitre, mientras que nuestros partidos de izquierda –somos la izquierda– cuidan de las esencias democráticas de una democracia corroida de ladrones del tesoro público?

Como, en mis cuitas barrunto, hay una gran diferencia entre las leyes de la ciencias, objetivas y de validez incuestionables y las ciencias sociales, interpretables y muy subjetivas, por lo tanto, nosotros el pueblo, muy apegado al terreno creemos, ilusos, que Cataluña puede tener solución, aunque España, pueda aguardar y cualquier día al yihadismo indeterminado, se le añadan ucranianos determinados o tal vez más legal, Estados Unidos nos ayude, porque su Senado considere que la política, como la guerra para los militares, es un asunto muy serio para dejarla en manos de los políticos locales.

Como he dicho en algún momento, la izquierda mundial, pero sobre todo europea, debería tomar nota y saliendo de los reductos nacionales, unir fuerzas para abordar estos temas, que nos afectan y nos hieren, porque hay datos objetivos que nos indican que los límites nacionales quedaron atrás y hay intereses objetivos en impedirnos levantar la cabeza para atalayar más lejos, y cuanto más se tarde, más difícil será la solución.

jmrmesas

uno de noviembre de dos mil diecisiete













sábado, 21 de octubre de 2017

155 REGRESO AL PASADO







155 REGRESO AL PASADO



Cuando expertos de todo tipo valoran el articulo constitucional 155 como un mero problema de convocatoria electoral, creo que desestiman el momento histórico en que va a tener lugar el proceso de cambio político más importante que se dará en Europa en el sensible sur del continente.

Envueltos en una falsa apariencia de vuelta a la normalidad constitucional, el Partido Popular pretende una regresión al franquismo por la puerta de atrás, como si la normalidad constitucional no hubiese sido rota y escarnecida durante décadas por el latrocinio del dinero publico organizado desde el Estado y su cúspide, por el partido que se arropa con los compinches de Ciudadanos y la terrible falta de discurso político del Partido Socialista Obrero Español. Como muestra, mientras que Iceta trata con Puigdemont, Pedro Sanchez se desdice de toda la batalla dada por reconducir el socialismo ibérico, volviendo a la casilla de salida. Probablemente, el No es No que le llevó a abandonar su escaño parlamentario se lo dictó su orgullo herido, que no su compromiso con los valores que la sociedad española esperaba de los políticos de izquierdas, en las últimas elecciones legislativas, ¿acaso el problema catalán no ha venido siendo orillado porque a la izquierda enfrentar la lucha por los intereses del pueblo trabajador le venía grande?

Sí, le ha venido grande porque todos los enfrentamientos con los herederos del franquismo se estrellaron en todos los intentos iniciales (años 83,84) de los colectivos sociales, en los años posteriores a la constitución, hoy rebasada por los acontecimientos, cuando se empezaron a reivindicar a las victimas del franquismo que yacían en las cunetas, y que cuarenta años después esa constitución del 78, aun siguen en ellas en muchos casos.

Le ha venido grande, porque todos los derechos sociales, todas las libertades democráticas han sido limitadas por reglamentos hinbidores que hacían de ellas objetos de difícil uso. Le ha venido grande porque cuando los sucesivos gobiernos socialistas y posteriores de los populares, malvendieron los patrimonios industriales de las empresas pública estaban socavando los cimientos del pueblo trabajador para beneficiar a los amigos y compañeros de pupitre. Porque se compraron a los sindicatos para mantener a los obreros controlados. Porque no se reconoció la heroica lucha militante de la clase trabajadora de sus mujeres y hombres que lo mismo eran despedidos y encarcelados, y a veces asesinados, porque la reconciliación solo iba en un solo sentido. Porque nunca se restituyeron los patrimonios sindicales expropiados a los partidos y sindicatos por el golpe fascista del 39. Todo ello fue minando, desanimando la lucha social, las asociaciones vecinales, de barrios y fábricas porque nuestra entrada en Europa terminaría solucionando esos problemas.

El resultado, como se está viendo, no ha sido ese porque mientras tanto la burguesía, a escala internacional, ha ido estrechando su campo de operaciones, y el planeta se le ha quedado pequeño, es decir, la internacionalización de las fuerzas productivas ha ido estrechando los mercados – como el presidente de la Comisión Europea expresa con su propuesta de centralizar funciones –, pero el peligro de dar a esa propuesta un estatus político, que uniría a una ciudadanía europea, ahora estabulada en los actuales Estados nacionales, se opta por la, aparente independencia, que a escala económica es falsa, porque son los mercados – grandes grupos bancarios e industriales – los que tienen el control real de las naciones, porque la moneda común, el euro, es una moneda subsidiaria de la moneda que regula el comercio mundial, el dólar de USA, que además utiliza a Europa como pieza de ajedrez, en la confrontación que el núcleo de la burguesía de EEUU, el complejo militar industrial tiene con un Estado europeo, Rusia, presionándola sembrando el territorio europeo de armas nucleares, que apuntan a un Estado europeo, en este juego peligroso.

Estas y otras muchas razones me llevan a valorar que el momento político mundial es muy movedizo, y como en todo este tiempo político, la burguesía española, conectada por esos lazos que tejen los intereses económicos, ha comprendido la necesidad de reducir las posibilidades de maniobra de la ciudadanía, amparada en esa campaña internacional orquestada desde los thinktank estadounidenses de endurecer las restricciones de los pueblos, viendo la ocasión de solucionar los problemas que viene arrastrando, ante la falta de concreción de la izquierda. Las medidas tomadas hoy en el consejo de ministros supone, no solo una suspensión de la autonomía catalana, supone un aviso a la sociedad española, que quien interpreta la ley no son los jueces sino el ejecutivo, que la emplea a su conveniencia, y si eso está siendo así, de hecho, un gobierno minoritario, cuestionado y cuestionable, estaría poniendo punto final a la constitución que dice defender, porque en realidad, lo que se persigue es un regreso al pasado, un regreso al franquismo disimulándolo de regresar a la normalidad inexistente, a menos que el latrocinio sea la norma política.

Si esta interpretación fuera cierta habríamos de entrar en un proceso constitucional, y de entrar ahí, en mi discutible opinión, desde luego, la forma del Estado, de ninguna manera debería ser la monarquía, habría de ser una República Federal que garantizara las libertades democráticas y el derecho de los pueblos.

jmrmesas

veintiuno de octubre de dos mil diecisiete